Una vieja cortina
que fue blanca me impide
ver los autos que pasan.
Pero los oigo: cosen
a través de la calle
un silencio que tunde
el tiempo entre uno y otro
como cascada lenta
de agua que no me moja.
Aprendiste a escribir de tu madre tu nombre. Eso es lo que recordás ahora, de repente. Pablo. Y en cinco letras un destino marcado. La...
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