Te olvidás de la música
que ahora está sonando
y recordás semblantes
y frases de otro tiempo.
Cuando volvés a oírla,
te encontrás con que dice
lo mismo --de otro modo--
que lo que dice tu alma.
Te sucede a menudo
y siempre te sorprende.
"No me alcanza la guita": heptasílabo o pienso de los muertos de hambre como vos, como yo. "Rompan todo", tiraba Bi...