miércoles, 12 de agosto de 2026

SÍNTOMA Y TRATAMIENTO


Las voces que supura 
mi mente no conducen 
a nada bueno. ¿Cómo 
he dado en fomentarlas? 
Tercas y tendenciosas, 
inundan la conciencia 
de confusión e inquina 
y, furiosas, deshacen 
toda civilidad 
del ánimo. Me dice 
el ángel que las borre 
sin más tardanza. Yo 
intento obedecerle 
pero siguen medrando. 

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