Se sienten los primeros
gorriones en el patio.
El otoño despierta,
legañoso, a la luz.
Las cortinas que un foco
destiñe se desprenden
de su tibieza. Nadie
sabe que no he dormido,
ni siquiera esa sombra
vacía como un sol.
"No me alcanza la guita": heptasílabo o pienso de los muertos de hambre como vos, como yo. "Rompan todo", tiraba Bi...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario