Escucho sin preaviso
voces que me despiertan.
Estaba consiguiendo
dormirme. Son palabras
que llegan a la mente
como nieve incolora.
Me levanto. Pasado
de vueltas, como un zombie.
No escribo lo que siento sino palabras, una tras otra, que persisten en roturar lo arado por milenios. Algunos creen que es la emoción ...
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