Escucho sin preaviso
voces que me despiertan.
Estaba consiguiendo
dormirme. Son palabras
que llegan a la mente
como nieve incolora.
Me levanto. Pasado
de vueltas, como un zombie.
Aprendiste a escribir de tu madre tu nombre. Eso es lo que recordás ahora, de repente. Pablo. Y en cinco letras un destino marcado. La...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario