¿De dónde habrá nacido
esta rabia que impregna
de bilis mis entrañas,
funesta propensión?
Yo me acuerdo del tiempo
en que algún dios decía
poemas numerosos
que yo anotaba dócil.
Hoy mis escritos gruñen
como dogo sin rabo.
Estallo, me acurruco;
las Erinias me pierden.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario