Yo soy ese soldado
que nunca se enteró
de que acabó la guerra.
La selva en la que habito
se llama La Babía,
búnker de las palabras.
Palabras que pronuncio
en soledad; consuelo
el que nadie me escuche.
No escribo lo que siento sino palabras, una tras otra, que persisten en roturar lo arado por milenios. Algunos creen que es la emoción ...
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