Yo soy ese soldado
que nunca se enteró
de que acabó la guerra.
La selva en la que habito
se llama La Babía,
búnker de las palabras.
Palabras que pronuncio
en soledad; consuelo
el que nadie me escuche.
Una vieja cortina que fue blanca me impide ver los autos que pasan. Pero los oigo: cosen a través de la calle un silencio que tunde el...
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