"No estoy muerto", me dije
en medio de la nada.
Nada que era la forma
de una gran consunción.
El abandono había
minado mis defensas.
"No estoy muerto." La noche
parecía feraz.
No escribo lo que siento sino palabras, una tras otra, que persisten en roturar lo arado por milenios. Algunos creen que es la emoción ...
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