"No estoy muerto", me dije
en medio de la nada.
Nada que era la forma
de una gran consunción.
El abandono había
minado mis defensas.
"No estoy muerto." La noche
parecía feraz.
Aprendiste a escribir de tu madre tu nombre. Eso es lo que recordás ahora, de repente. Pablo. Y en cinco letras un destino marcado. La...
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