"No estoy muerto", me dije
en medio de la nada.
Nada que era la forma
de una gran consunción.
El abandono había
minado mis defensas.
"No estoy muerto." La noche
parecía feraz.
"No me alcanza la guita": heptasílabo o pienso de los muertos de hambre como vos, como yo. "Rompan todo", tiraba Bi...
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