Dejé de preguntarme
qué pasa en Medio Oriente.
Dejé de preguntarme
qué pasa en mi país.
Se exasperan los libros
de tanto estar callados.
Caen las mandarinas
y nadie se las come.
No escribo lo que siento sino palabras, una tras otra, que persisten en roturar lo arado por milenios. Algunos creen que es la emoción ...
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