El mundo se deshizo
y no nos dimos cuenta.
Vivimos adosados
a una red omnisciente
y ubicua. El que se sale
pierde su identidad
(la identidad son unos
y ceros, y es ficticia).
No escribo lo que siento sino palabras, una tras otra, que persisten en roturar lo arado por milenios. Algunos creen que es la emoción ...